La música ha estado ligada al béisbol desde sus inicios en el siglo XIX. En la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos hay un archivo dedicado a la música relacionada con el béisbol. Más de 400 canciones dedicadas al juego, a equipos y a peloteros (letra y música) están clasificadas y resguardadas en este archivo. La partitura más antigua que tienen es “La polka del beisbol” compuesta por Blodgett, J. R., que data de 1858.

En el siglo XIX y gran parte de la primera mitad del siglo XX,  los equipos llevaban bandas de música a los estadios para entretener a los aficionados y no fue sino hasta el 26 de abril de 1941 que se utilizó por primera vez música de órgano. Fue en el Wrigley Field de los Cachorros de Chicago. Equipo que a la fecha no usa música grabada y se adhiere a una costumbre de más de 70 años.

En 1974, los Orioles de Baltimore llevaron el rock a los juegos de béisbol y desde entonces, los estadios hacen hasta lo imposible por entretener a los aficionados con sonidos, música y algo que se ha vuelto una costumbre en todos los equipos, salvo los ya mencionados Cachorros de Chicago: Presentar a los peloteros de casa con una canción de su elección.

Los gustos musicales de los beisbolistas son bastante eclécticos, según su edad, origen y cultura. La canción más popular es “Started from de Bottom” de Drake, elegida por diez peloteros, entre ellos Derek Jeter, Mike Napoli y Mike Trout.

¿Quién no piensa inmediatamente en Mariano Rivera cuando escucha “Enter Sandman” de Metallica? Este grupo metalero es el favorito de diez jugadores como el cerrador Jonathan Papelbon de los Phillies, que es presentado con la canción “For Whom the Bell Tolls,” o Derek Lowe de los Rangers que eligió “Turn the Page.”

A los mexicanos no les da pena mostrar sus gustos musicales, por ejemplo a Luis Ignacio Ayala lo presentan con “El jefe de jefes” de los Tigres del Norte y a Adrián González con “El mariachi loco.” Aunque Yovani Gallardo es más convencional y prefiere “My Time” de Fabolous.

Hay peloteros que son originales y eligen piezas poco comunes, como Ernesto Frieri de los Angels de Anaheim que es presentado con “Volare” de los Gipsy Kings.

Finalmente, el más culto de todos es Prince Fielder, quien es presentado en el Comerica Park de Detroit nada menos que con el “Requiem en D menor” de Wolfgang Amadeus Mozart. Música de príncipes para el príncipe.

¿Y tú qué canción elegirías para presentarte en un estadio de béisbol?